martes 28 de julio de 2009

Bebé Aído


Hace unos días conocimos la noticia de que un grupo de ocho profesionales, entre los que se encuentran médicos, psicólogos, enfermeros y abogados, ha desarrollado una réplica de plástico de un bebé de 12 semanas de gestación al que han llamado Bebé Aído.

Este grupo, con la fabricación del Bebé Aido, pretende defender que un feto de 13 semanas también es un ser humano, como respuesta a unas declaraciones realizadas por la Ministra de Igualdad, Bibiana Aído sobre el anteproyecto de Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción Voluntaria del Embarazo.

Bibiana Aído dijo en una entrevista que un feto con 13 semanas de vida es un ser vivo, pero no un ser humano, ante estas declaraciones, el mencionado grupo de personas ha mandado fabricar unas 200.000 réplicas de cinco centímetros del denominado bebé Aido, para que la gente lo contemple y proporcione su opinión al respecto.

Sus creadores enviarán parte de las réplicas a senadores, diputados, periodistas… con la finalidad de que se hagan una idea de cómo es un feto de doce semanas y valoren si es o no un ser humano. Hay que comentar que no todas las copias serán utilizadas para ello, ya que algunos de los Aídos se han comenzado a comercializar, pudiéndolos adquirir vía online en Bebé Aído, con el propósito de recaudar dinero suficiente para ampliar la difusión de su iniciativa, demostrar que se trata de un ser humano y no sólo una forma de vida, y ayudar a entidades de apoyo de mujeres embarazadas en riesgo de exclusión social.

El anteproyecto de Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción Voluntaria del Embarazo establece que “se garantiza a las mujeres la posibilidad de tomar una decisión libre e informada sobre la interrupción del embarazo, sin participación de terceros, porque en esa fase de la gestación prevalece el derecho de autodeterminación de las mujeres”.

Esta ley permitiría que las mujeres interrumpan su embarazo dentro de las primeras 14 semanas de gestación, y cuando sea por una causa médica podrán hacerlo dentro de las primeras 22 semanas siempre y cuando exista cierto riesgo para la salud de la embarazada o del feto, que se diagnostique al feto una enfermedad grave e incurable, o una anomalía incompatible con la vida.

Por lo tanto, esta ley pretende que haya una mejoría en los servicios de atención de la salud sexual y reproductiva. Ya veremos como es acogida entre la sociedad.

Vía ABC

Más información Bebé Aído

viernes 17 de julio de 2009

Ayudas para las familias que acojan mujeres embarazadas


Hoy hemos conocido nuevos datos sobre las ayudas para las familias que acojan mujeres embarazadas, recordemos que esta iniciativa se contempla en el Plan Vive, plan impulsado por el Gobierno Valenciano y enmarcado en la Ley de Protección a la Maternidad con la finalidad de proporcionar a las futuras mamás adolescentes o sin recursos una cierta estabilidad y tranquilidad, aspectos que permitirán llevar a término con más facilidad el embarazo.

Inicialmente indicábamos que las ayudas para las familias que acojan mujeres embarazadas estarían cifradas en unos 600 euros mensuales dependiendo de la renta de la familia de acogida, hoy sabemos que estas ayudas pueden llegar a alcanzar casi los 1.000 euros mensuales. Tras el nacimiento del bebé, si la familia de acogida desea seguir ayudando a la recién estrenada mamá, el Gobierno Valenciano duplicará la ayuda y podrá prolongarse durante 18 meses más después del nacimiento, aunque hay que decir que esta opción se aplicará en determinados casos.

La Generalitat Valenciana pretende además profesionalizar el acogimiento de una futura mamá, es decir, ofrecer formación específica sobre el embarazo para que puedan atender mejor las necesidades de la futura mamá. Hay que reconocer que las ayudas económicas para evitar el aborto que proporciona la Generalitat son muy contundentes, basta con dar un vistazo al programa para darse cuenta de ello.

Las familias valencianas que acojan a una menor embarazada podrán percibir mensualmente entre 780 y 980 euros, evidentemente estos números pueden llamar la atención de muchas familias. Una entrevista previa y una valoración realizada por psicólogos e informes sociales determinarán si la familia que quiere brindar su ayuda a una futura mamá puede realizar adecuadamente esta acción.

El nuevo modelo de acogida contempla distintos puntos que todavía deben concretarse, como por ejemplo los Centros de Atención a la Maternidad donde se asesorará a las futuras mamás, el plan de atención farmacéutica gratuita para las menores embarazadas, un teléfono de atención a la futura mamá, etc., se prevé que en menos de un año todos los puntos de las ayudas estén solventados.

El Gobierno Valenciano proporciona más ayudas económicas en tiempos de crisis, algo distinto a los recortes sobre ayudas realizados por otras comunidades. Recordemos que además de la citada ayuda, se pueden destacar otras ayudas complementarias, la subvención para el alquiler de una vivienda, un sueldo de 600 euros mensuales durante 36 meses para las futuras mamás con escasos recursos, etc.

Vía Las Províncias

Enlace permanente: Ayudas para las familias que acojan mujeres embarazadas
Fuente: http://pequelia.es/18927/ayudas-para-las-familias-que-acojan-mujeres-embarazadas/

martes 7 de julio de 2009

Respetar a nuestros hijos

Siempre queremos lo mejor para nuestros hijos. Intentamos entender lo que sienten y quieren. Comprender emociones que muchas veces ellos, ni tampoco nosotros, podemos poner en palabras. Claro que esto puede ser difícil de hacer si están llorando sin detenerse ni para respirar. De todas formas la mejor forma de entenderlos es prestándoles atención, observarlos de cerca para comprender de qué forma expresan lo que sienten. Porque los niños, especialmente los más pequeños, comunican gran parte de lo que quieren decir por un lenguaje que no es hablado. Todos queremos criar personas que puedan ser felices en este mundo. Queremos que sepan recorrer el camino que los lleve a sus objetivos y sabemos que esta edad es cuando se aprenden las cosas más importantes.

Los niños y la inteligencia emocional

La inteligencia emocional, que se adquiere en gran parte durante la niñez, es uno de los principales indicadores de cómo su hijo se desenvolverá en el futuro. La inteligencia emocional es la expresión de nuestra capacidad para entender nuestros propios sentimientos y el de los demás, de poder compartir experiencias con ellos, de saber escuchar y aprender. Si piensa que éstas son las cualidades que quiere que tenga su hijo, si piensa que esto es lo que se necesita para ser feliz, entonces puede preguntarse cómo ayudar a su hijo a que encuentre, explore y desarrolle su inteligencia emocional.

Lo primero que podemos hacer para promover el desarrollo de la inteligencia emocional en su hijo es cambiar la forma en que pensamos el ¨ser padres¨.

¿Qué es “ser padres”?

Muchos piensan que ser padre significa reprimir los malos modales y ajustarlos a cierta forma de pensar, de vivir. Esto no sólo es poco probable de hacer, sino que también puede llevar a una reacción, es decir, a una acción totalmente opuesta. Las cosas que nos son prohibidas son las que, generalmente, más nos atraen.

Ser padre es más como ser un guía que cuida y ayuda a su hijo a encontrar su propio camino. La persona que brinda el entorno donde el niño pueda encontrar las conexiones con sus propios sentimientos, donde desarrollar el cariño que se tiene por la familia y las demás personas.

Su hijo, mientras sea un niño, vivirá acontecimientos de suma importancia todos los días. Los niños viven intensamente, descubren cosas nuevas todos los días, experimentan una sensación desconocida en cada rincón de la casa. Su hijo debe tener una guía para que este flujo de experiencias sea encauzado para su mejor desarrollo.

Respeto, respeto, y más respeto

Para hacer esto debe empezar por respetar a su hijo. Si le dice que hay algo que no le guste o no quiere hacer, escúchelo y pregúntele por qué es así. Intente hacer que él mismo piense y entienda lo que siente. No le diga ¨está bien, no llores¨ o ¨no importa que no te guste, igual lo tenés que hacer¨. Esto es insultar su inteligencia emocional y, por lo tanto, su hijo tenderá a reprimirla porque sus padres la desaprueban. Aunque sea difícil ser paciente cuando su hijo está llorando o haciendo berrinches, usted debe respetar sus sentimientos porque, para ellos, esos sentimientos lo son todo, al menos en ese momento. Debe entender que los niños viven con gran intensidad; cada acción, cada emoción es la vida misma. No existen términos medios, se siente y se vive en totalidad, sin escamoteos. Algo que a usted le resulta insignificante puede ser de suma importancia para ellos.

Comience por entenderse a usted mismo

Para ayudar a su hijo a entender lo que siente primero debe usted entender sus propios sentimientos. Intente no encasillar a la gente o las cosas.

De esta forma sabrá realmente qué es lo que siente sin caer en el juego fácil de poner todo en casillas ya creadas por la sociedad.

Intente mantener su vida emocional en equilibrio, de esta forma podrá ser alguien en quien su hijo podrá apoyarse cuando lo necesite.

Si se encuentra demasiado estresado o sobrepasado por acontecimientos en su vida profesional o privada, no podrá ayudar a su hijo a encontrar su propio equilibrio.

Escuchar, escuchar, y de nuevo escuchar

Cuando su hijo se acerque llorando, no intente animarlo solo con risas, juguetes y juegos. Ellos necesitan que usted entienda por qué están enojados o tristes y para eso necesitan ser escuchados, no que le hagan reír. Por eso, si su hijo se acerca cuando usted está ocupado, intente dejar de hacer lo que estaba haciendo y demuéstrele que le está prestando atención haciendo algún comentario apropiado.

Si sienten que hay alguien ahí que va a escuchar sus inquietudes, sus hijos estarán más dispuestos a experimentar nuevas cosas y crecer. Haga preguntas específicas como ¨¿estás enojado¨ o ¨¿estás triste?¨. Preste atención a la respuesta o comentarios que pueda hacer. Usted debe estar ahí para ayudarlo a que él mismo procese sus sentimientos, no para arreglarlo todo o para decirlo cómo deben sentirse.

Lo más difíciles para un padre es ser un buen padre cuando su hijo está llorando y gritando. Lo irónico de esto es que, ante la pérdida de la paciencia, los padres exigen a los hijos que superen la dificultad que tengan y no lloren más, que molesten lo menos posible y esto mismo es lo que provoca que más de estos problemas surjan en el futuro. Los niños que no son escuchados eligen entre dos caminos: el de los gritos o el del silencio. Su hijo crecerá feliz, y podrá ser una persona feliz, si se le escucha realmente y se respetan sus sentimientos.

Fuente: http://www.enplenitud.com/psicologia/respeto.asp

miércoles 1 de julio de 2009

Psicología energética: otra técnica


Otra forma que puedes utilizar para canalizar los problemas emocionales y físicos es a través de la Energética.

La energética son un conjunto de que se dirigen a la eliminación de problemas emocionales y físicos, reequilibrando el sistema energético del cuerpo.

La teoría desde la que parte esta técnica es: “La causa de todas las emociones negativas es un trastorno de la fluidez del sistema energético del cuerpo”.

A través de la energética se pueden resolver diferentes conflictos, actuales o pasados; bloqueos energéticos y sicológicos.

La técnica se utiliza para reducir, liberar y eliminar varios miedos como por ejemplo: el miedo a hablar en público, el miedo a los dentistas, a los insectos, fobias a los animales. Pero también reduce el estrés laboral, el personal y familiar. Así como también ayuda a disminuir la ansiedad, los sentimientos de culpa, el insomnio y las pesadillas.

Una de las formas de aplicación de la energética se da combinando la digitopuntura y la kinesiología aplicada. Sin embargo, son varias las formas en que puede aplicarse la energética, a través de ejercicios respiratorios, masajes, ejercicios del Yoga, o ejercicios de Chi Kung.

Todas las a través de las que pueda aplicarse la energética tienen un mismo objetivo: reequilibrar la energía del humano.

miércoles 24 de junio de 2009

Ani Choying Dolma: «Prepárate para lo peor y nunca te rindas»


Quería compartir este artículo que alguien hizo llegar hoy a mi correo.

–Sonríe todo el rato. ¿Usted nunca se enfada?

–Mire, cuando empecé a conducir por Nepal, donde el tráfico es muy caótico, me enfadaba cada dos por tres. En cualquier momento se me cruzaba por delante un niño, un perro o una vaca, y eso me ponía de los nervios.

–¿Qué cambió?

–Me di cuenta de que el niño o el perro o la vaca seguían caminando como si nada y yo, en cambio, seguía con el enfado.

–Y como buena budista, observaba el enfado.

–Sí. Poco a poco fui observando cómo afectaba a mis funciones físicas y mentales. Me quedaba con el enfado mucho tiempo, y la persona que lo había provocado ni siquiera se había dado cuenta de mi estado alterado. Hasta que comprendí que era una estupidez tomárselo así. Hasta que comprendí la naturaleza de la conducción en Nepal. Debía aceptarla como tal.

–¿Y qué hace ahora?

–Si me encuentro con un imprevisto en el tráfico, lo observo e intento disfrutar con lo que me está pasando. Ese es para mí el secreto de la felicidad aplicado a la vida en general: comprender los procesos de nuestro interior, lo que sentimos ante lo que nos pasa. La felicidad es un hábito que se puede ir desarrollando.

–Entonces, ¿la vida es como el tráfico de Nepal?

–Sí. La vida es desorganizada. Se trata de cambiar la percepción, la forma como vemos las cosas.

–¿Y ya está?

–Y cultivar el amor hacia los otros. La felicidad está en la relación con los demás: respetar a los otros, sus diferencias, y comprender la naturaleza de los seres humanos. Cuanto más conoces a los demás, más te conoces a ti mismo.

–Es usted una cantante famosa. Recibe muchos aplausos…

–Sí, pero no son para mi ego, sino para ayudar a los demás, a la gente de mi pueblo. Recaudo fondos para proyectos muy útiles.

–¿La voz es el espejo del alma?

–Sin duda. Incluso más que la cara.

–Es amiga de Tina Turner y del dalái lama. ¿En qué se parecen?

–Los dos hacen felices a la gente. El dalái lama, con su amor y compasión, y Tina Turner, con su música y su gran energía.

–¿Qué es lo más importante que ha aprendido del dalái lama?

–Me dijo: «Esfuérzate por conseguir lo mejor, pero prepárate para lo peor y, sobre todo, nunca te rindas».

–¿Lo tiene en cuenta?

–Es la frase que más me ha ayudado en la vida. Intento luchar siempre.

–¿Con qué armas?

–Con el amor y la compasión.

–Dígame una imagen que también le sirva de ayuda.

–Me la mostró un maestro budista cuando no sabía cómo gestionar los malos recuerdos de mi padre.

–Cuando era pequeña, su padre le pegaba «como si fuese un perro».

–Exacto. Mi maestro me dijo que, aunque me hubiese pegado, haría bien en recordar que él me trajo a la vida junto con mi madre, y que me cuidó. Hizo cosas buenas y malas. Y me mostró la imagen del loto.

–¿Por qué?

–El loto nace en el fango, pero su flor permanece siempre blanca y limpia. Nuestro desafío es ser esa flor, pese a los problemas que nos rodean.

–¿Con qué recuerdos se queda de su padre?

–Es la persona más importante de mi vida, junto con mi maestro. Le doy las gracias porque, si no hubiese sido por él, por las experiencias desagradables que me hizo vivir, pegándome, hiriéndome física y moralmente, no me hubiese hecho monja y no me habría transformado.

–¿Transformado en qué?

–No habría transformado esas experiencias negativas en una energía positiva, que me ha llevado muy lejos. No tendría la fortaleza que tengo ahora. Pero no deseo que otras niñas pasen por lo que yo pasé.

–Tiene un corazón muy grande.

–A veces me cuesta. En mi sociedad, que es muy conservadora, la gente espera de mí que sea una típica monja, y nada más. Me quieren encasillar, meterme en un marco pequeño. Pero yo quiero un marco más amplio, aunque no encaje en la idea que otros tienen sobre lo que debería ser una monja budista.

–Sobre su corazón…

–Se trata de hacerlo cada día más grande y más espacioso, para acoger a esa gente y a otra. Si tienes un corazón pequeño, vives congestionado, apretado, frustrado... Hay personas que tienen el corazón tan pequeño que no caben en él ni siquiera ellas mismas. Y cuando estás sofocado, frustras a todos los de tu entorno. Si estás feliz y en paz, con una sonrisa, eso se contagia a tu entorno.

Fuente: http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=623952&idseccio_PK=1006&h=090624

domingo 14 de junio de 2009

La cuna vacía: El doloroso proceso de perder un embarazo

Esta semana ha salido a la venta un libro realmente esperado por muchos. La cuna vacía escrita por M. Àngels Claramunt, Rosa Jové, Emilio Santos y quien escribe, Mónica Alvarez viene a cubrir un vacío informativo en un ámbito que, desgraciadamente atañe a mucha gente: las pérdidas acaecidas durante el embarazo o al término del mismo en el periodo que se conoce como "perinatal".
La editorial La esfera de los libros ha tenido la valentía de atreverse a publicar un libro sobre este tema del que poco se habla y poco se divulga. Se han hablado de estos temas tradicionalmente entre los fogones de la casa y en los corrillos de mujeres. Hoy en día, casi ni eso, porque las mujeres estamos demasiado ocupadas con nuestras carreras profesionales como para detenernos a llorar a un bebé que ni siquiera llegó a serlo. Los hombres, muchos, ni se paran en estos temas.
Sin embargo algo fluye desde algún lugar. Una corriente de aire fresco llega desde lejos y conmueve a la madre que perdió un hijo en su seno. El hijo amado al que no llegó a conocer le lleva a preguntar a buscar información, a encontrar consuelo en las redes virtuales de apoyo que brinda internet.
Mujeres que preguntan por qué, cómo y si hay otra forma mejor y más respetuosa con el bebé y con sus propio cuerpo-mente-espíritu que el que imponen los hospitales (la gran mayoría) de despedirse física, emocional y espiritualmente de su hijo. Padres que quieren bien acompañar a sus mujeres y ser sus doulas en el dolor, que no se conforman con esperar a "que el niño ande" para vivir su paternidad de manera completa. Abuelos, tíos, familiares, profesionales de la salud física y mental (que es la misma) y personas de la calle que quieren saber más y contemplar la pérdida gestacional como algo real y no como "algo que les sucede a los demás".
Para todos ellos llega este libro, y otros muchos, que esperamos, sigan su estela.
Mónica Alvarez Alvarez

jueves 4 de junio de 2009

Lo femenino

Un día encuentras un camino que no sabes a dónde te va a llevar. Pero no importa, lo sigues. Sigues y descubres que el final está en un lugar lejano, muy dentro de ti misma. Mientras caminas sientes recorrer una espiral descendente que te lleva muy hondo, ahí a donde nunca quisiste entrar.
Te enseñaron que la sangre ensucia, que no hay que hacer ruido, que es mejor no cantar.
Pero en este camino descubres tantas y tantas cosas que te contaron que no son exactamente la verdad.
Es duro, porque mientras caminas creas tú misma el camino, es difícil transitar. No sabes a dónde te lleva, pero ya no puedes evitarlo. Continuas caminando porque es tu vida quien te lleva al centro de ti misma, al centro de tu femineidad.